Embarcarse en una expedición con Antarctica21 es elegir una experiencia única en el mundo y viajar junto a una empresa que, desde 2019, asumió un compromiso ambiental concreto. Hoy, además de acercar a sus pasajeros a la historia, la ecología y la gran travesía hacia los glaciares y su hábitat, Antarctica21 lidera acciones frente al cambio climático midiendo y reduciendo la huella de carbono que genera su operación y financiando soluciones climáticas de mitigación.
En este artículo contamos la historia detrás de uno de los compromisos climáticos más emblemáticos del turismo de expedición en Latinoamérica: la medición y reducción de la huella de carbono de Antarctica21 y la contribución climática que la acompaña, y la importancia de impulsar acción climática en una industria profundamente vinculada con la naturaleza.

¿Por qué una empresa de expediciones debería preocuparse por su huella de carbono y tomar acción climática sobre ella?
Los viajes a la Antártica son expediciones que requieren planificación especializada. A eso se suman los vuelos de los clientes, las operaciones en tierra, la logística de equipamiento y la cadena de proveedores que hacen posible esta travesía inigualable. Todos esos recursos utilizados dejan una huella.
“Cuando comenzamos a medir nuestra huella en 2019, entendimos que la sostenibilidad debía dejar de ser solo una aspiración para convertirse en una forma concreta de gestionar la compañía”, declaró Verónica Peragallo, CEO de Antarctica21. “Operar en un destino tan extraordinario e inigualable como la Antártica nos exige actuar con información, responsabilidad y visión de largo plazo. Por eso hemos avanzado en medición, contribución climática, reducción e innovación, mirando no solo nuestra operación directa, sino también toda la cadena de valor que hace posible cada expedición”.
Alineada con sus valores institucionales, Antarctica21 tomó la decisión de gestionar con mayor rigor los residuos y emisiones generados por cada navegación. El área de operaciones fue la primera en analizar los procesos con mayor impacto en el clima y el medio ambiente: primero los residuos y, luego, naturalmente, las emisiones de CO2. Hoy la compañía cuenta con un área estratégica de asuntos corporativos y sostenibilidad, que permite elaborar reportes e incorporar los resultados de su huella de carbono, la contribución climática y un futuro plan de reducción de gases de efecto invernadero y acción climática.
La medición de la huella de carbono fue el primer paso de Antarctica21 para avanzar hacia medidas concretas frente al cambio climático. Desde la temporada 2019, la compañía calcula sus emisiones bajo el estándar Greenhouse Gas Protocol (GHG Protocol), considerando los tres alcances de emisiones de GEI:
- Alcance 1: Fuentes directas: combustibles de embarcaciones y operaciones.
- Alcance 2: Electricidad consumida.
- Alcance 3: Cadena de valor: viajes de negocios, transporte de carga, residuos, proveedores y más.
Este nivel de detalle no es habitual en la medición de huella de carbono. En el sector turismo, tanto en el sur de Chile como en el mundo, muchas empresas que inician este proceso suelen concentrarse solo en los alcances 1 y 2, sin abordar de manera integral las emisiones asociadas a su cadena de valor y eso marca la diferencia.
Cerca de una década midiendo emisiones de gases de efecto invernadero: una evolución hacia la reducción
Los números cuentan la historia por sí solos: entre 2019 y 2025, las emisiones absolutas de Antarctica21 han fluctuado según la actividad operacional de cada temporada y los efectos de la crisis sanitaria. Sin embargo, su indicador de intensidad, tCO2e por pasajero, muestra una tendencia a la baja desde la recuperación de la actividad turística posterior a la pandemia.
Junto con lo anterior, desde 2019 Antarctica21 ha financiado voluntariamente soluciones climáticas de mitigación por un volumen equivalente a la totalidad de las fuentes de emisión exigidas por el CarbonNeutral® Protocol de Climate Impact Partners. Con ello, la compañía se posiciona como una de las pioneras de su sector, con un rol activo en la concientización sobre la huella de carbono y un firme compromiso con la mitigación y la contribución climática.
Uno de los datos más reveladores es el indicador por pasajero: en la temporada 2024-2025 se situó en 2,65 tCO₂e por pasajero, un 42% menos que el máximo histórico registrado en 2021-2022, cuando alcanzó 5,16 tCO₂e. Asimismo, en la temporada 2024-2025 se financiaron soluciones climáticas de mitigación por un volumen equivalente a 7.260 tCO₂e. Desde el 2019 a la fecha, Antarctica 21 ha contribuido, año a año, al medio ambiente con un total de 31.445 tCO₂e que son parte del plan estratégico orientado a mitigar y reducir emisiones.
“La medición nos permitió pasar del diagnóstico a la acción”, agrega Peragallo. “Hoy sabemos con mayor precisión dónde están nuestros principales impactos y eso nos permite tomar mejores decisiones: reducir lo que depende de nuestra operación, contribuir responsablemente a la mitigación de lo que aún no podemos evitar y sostener una mejora continua temporada tras temporada”.
Certificación CarbonNeutral®: más que un sello, un compromiso de mitigación
Contribuir financiando soluciones climáticas de mitigación no es el único requisito para obtener la certificación CarbonNeutral®, uno de los sellos más reconocidos a nivel global en acción climática, con más de 300 clientes en 33 países, entre ellos Microsoft, ING, M&S y PwC. Creada y administrada por Climate Impact Partners exige rigor en cada etapa del proceso:
- Cálculo independiente de emisiones validado por terceros.
- Compromiso de reducción activa en los hotspots identificados y metas basadas en la ciencia.
- Financiamiento de soluciones climáticas de mitigación por un volumen equivalente a las emisiones no abatidas, con proyectos verificados de alta calidad e integridad.
Año a año, Antarctica21 contribuye financiando soluciones climáticas de mitigación a través de un portafolio de proyectos de carbono de alta calidad e integridad, verificados bajo estándares reconocidos del mercado voluntario y evaluados por Climate Impact Partners. El proyecto más reciente del portafolio contribuye directamente a los ODS 7 y 13, que son Objetivos de Desarrollo Sostenible, establecidos por la ONU como una agenda global para abordar los principales desafíos sociales, económicos y ambientales, al impulsar energía asequible, segura, sostenible y moderna, junto con acciones orientadas a combatir el cambio climático y sus efectos. Por su parte, Carboneutral Chile ha asesorado y calculado desde sus inicios las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de Antarctica21, acompañando a la compañía en su proceso de certificación.
Construyendo el futuro: el barco híbrido de Antarctica21
Reducir emisiones requiere reestructurar procesos operativos, invertir, planificar y reorganizar la gestión interna. En esa línea, Antarctica21 avanza un paso más con la incorporación de un nuevo barco híbrido a su flota: el Magellan Discoverer, un hito para la industria del turismo de expedición en el hemisferio sur que comenzará sus operaciones en la temporada 2026-2027.
Este proyecto de propulsión híbrida reducirá de manera estructural las emisiones del Alcance 1, las más directas y significativas en una operación marítima, y consolidará a la empresa como pionera en descarbonización dentro del sector. El Magellan Discoverer, construido en Chile y diseñado como el primer crucero polar híbrido-eléctrico de Sudamérica, combina motores diésel-eléctricos con baterías marinas para mejorar la eficiencia energética, disminuir emisiones de CO2 y reducir el ruido submarino durante la navegación. “El Magellan Discoverer refleja la manera en que entendemos el futuro de Antarctica21: invertir en tecnología, en capacidades locales y en una experiencia de exploración cada vez más eficiente y responsable”, afirma Verónica Peragallo. “Es un hito para nuestra compañía, pero también una señal para la industria: desde el extremo sur de Chile es posible impulsar innovación con estándares globales y con un profundo respeto por los territorios donde operamos”.
Como parte de esta misma acción climática, en las últimas dos temporadas Antarctica21 ha utilizado e-fuel —un combustible sintético producido con energía eólica y CO₂ capturado en Magallanes— para operar sus zodiacs. Con ello ha evitado cerca de 26 toneladas de CO₂e, una reducción cercana al 90% frente a las emisiones del ciclo de vida de la gasolina fósil.
Con este desarrollo, Antarctica21 marca una diferencia entre contribuir financiando soluciones climáticas de mitigación para las emisiones que aún no se pueden evitar y construir una operación diseñada para reducirlas en la fuente, de manera progresiva. Esta estrategia climática de mitigación aportará, sin duda, a sus metas de reducción de largo plazo.
La misma lógica se expresa también en tierra, a través de Explorers House, el centro de visitantes de Antarctica21 en Punta Arenas, Chile. La recuperación y construcción de este espacio, a partir de una antigua barraca lanera patrimonial vinculada a la historia regional, permitió conservar parte de su estructura original y darle un nuevo uso asociado a la preparación de los viajeros, la educación ambiental y la comunidad antártica.
Además, el recinto incorpora acciones de sostenibilidad como paneles solares, uso eficiente de recursos y programas de gestión responsable de residuos, demostrando que la reducción de impactos no se limita a la navegación, sino que forma parte de una cultura operacional más amplia.
¿Por qué es importante para los viajeros del sur del mundo?
Quienes eligen conocer la Antártica o los glaciares patagónicos suelen observar la naturaleza y el medio ambiente con una sensibilidad especial. Antarctica21 no solo conecta a sus pasajeros con la belleza de los paisajes y ecosistemas del extremo sur del mundo; también trabaja activamente para reducir el impacto ambiental de su operación.
Una expedición con Antarctica21 integra, de manera indirecta, un compromiso de reducción, una metodología rigurosa de medición, rendición pública de cuentas sobre su impacto y la contribución climática mediante proyectos certificados bajo estándares reconocidos del mercado voluntario de carbono.
Seis temporadas, seis mediciones, 31.445 tCO₂e financiadas en soluciones climáticas de mitigación. Desde 2019, Antarctica21 demuestra que es posible operar en uno de los entornos naturales más excepcionales del planeta con responsabilidad climática, transparencia y estándares rigurosos de acción ambiental. Su trayectoria combina medición, gestión, contribución climática, inversión en tecnología y recuperación de infraestructura con valor patrimonial, trazando un camino claro hacia la reducción estructural de emisiones de GEI.
En un contexto global donde el turismo debe responder con hechos a los desafíos del cambio climático, Antarctica21 proyecta una forma de liderazgo empresarial basada en la coherencia: medir para gestionar, innovar para reducir y contribuir con integridad, financiando soluciones climáticas de mitigación para aquello que aún no es posible evitar.
La huella de carbono de las actividades de turismo y viajes existe; la diferencia está en las compañías que deciden hacerse cargo, actuar con transparencia y transformar la sostenibilidad en parte central de su estrategia de futuro.














